Colombia: Despedida de año PaZífica
Mientras que en Europa reina el invierno, en Colombia los meses de Diciembre, Enero y la primera mitad de Febrero se consideran como la mejor época del año. Gracias a las tres Cordilleras Andinas, Colombia goza de regiones climáticas muy diversas, sin embargo, los meses nombrados son los de mejore condiciones climáticas en todo el país. Por eso no sorprende que a su vez, sean los meses de mayor importancia en asuntos de vacaciones y viajes.
Colombia entera estará de viaje desde que inician las fiestas de Navidad hasta las fiestas de los Reyes Magos. Y no seré yo, una excepción, también empacaré mi morral y una vez pasada la Noche Buena, me iré de “vacas” como decimos aquí.
He elegido nuevamente el Pacífico Colombiano como destino. Una de mis razones principales, está a la mano: “Es una región poco poblada y prácticamente desconocida aún para el turismo”- que en Colombia por cierto no es mayor en el momento. Aunque aún sea temporada alta, pasaré un tiempo lejos de las multitudes, en busca de descanso y placer.
Otra de las razones por la cual escogí este inolvidable destino, es la naturaleza y sus paisajes. Puedo estar las veces que quiera allí y cada vez me fascina más el Pacífico por su originalidad única. Selvas verdes radiantes que llegan hasta las playas, las cuales invitan a extensas y admirables caminatas. La sensación de ser Robinson Crusoe se apodera del caminante, sintiendose el único ser humano sobre el planeta, que puede caminar sin obstáculos por esa misma playa con cientos de kilómetros hasta el Ecuador en el sur o Panamá hacia el norte. Pero tranquilos, que tampoco estamos completamente abandonados. Mi sector favorito, es la Ensenada de Utría, tiene varias poblaciones pequeñas, además están los pueblos de Nuquí y Bahía Solano. No son muchos y están a una distancia de 2 horas a pie de entre sí, pero son suficientes para abastecerse en el camino, disfrutar de un pescado fresco acompañado con una bebida refrescante típica de la región y disfrutar de la mejor vista al mar … Eso merece el nombre de vacaciones, cierto?.
Las poblaciones en las orillas, que por lo general están adyacentes a la desembocadura de los ríos, fueron fundadas por afro-colombianos. Siendo esclavos en épocas de la colonia, ellos huyeron a las costas retiradas del Pacífico. Río arriba, habitan las comunidades indígenas, protegidas por la espesa vorágine, que con el transcurso del tiempo, ambas culturas aprendieron a convivir y compartir entre sí. Por ello, aquí no es extraño encontrarse con personas de rasgos afro-indígenas.
La cultura del Pacífico es diferente al la cultura del Caribe, a pesar de que ambas son de origen africano. La gente del Pacífico es más tranquila y siento en ellos, una innata alegría africana, pero son más callados. Esto no significa que no les guste la fiesta! y he aquí otra de mis razones para este viaje: Las Fiestas de Año Nuevo!. Desde ya salto de alegría, de sólo imaginarme la despedida del año viejo en los Termales, un pueblito con 300 almas y 3 discotecas! que me asegura esa será, la mejor y más larga noche del año, dónde terminaré con el recibimiento del año nuevo, tendido en una hamaca y con la cara hacia el mar.
El 2 de Enero partiré con Pozo, mi amigo, en lancha hacia Bahía Solano. Nuestros visitantes en Nuquí, conocen a Pozo como el lanchero con sonrisa amplía y un largo “bieeeeeeeeeeeeeen” en sus labios. El almuerzo lo tomaremos en Plaza Blanca, cuyo color resalta de las arenas oscuras usuales del literal pacífico. Los almuerzos en esta excursión, hacen parte del encanto del paseo ya que las hadas en la cocina de “El Cantil“, siempre cocinan meriendas exquisitas para los viajeros.
Cada vez que viajo hasta Bahía Solano, quedo cautivado de nuevo. Desde Julio hasta Octubre, se ven bailar las ballenas jorobadas con sus crías. Le madre le enseña a su ballenato a saltar fuera del agua y con una gracia, como si sólo pesara unos pocos kilos. A menudo nos acompañan delfines curiosos cerca a las lanchas por un rato. El sol brilla sobre la inmesidad del Pacífico hasta llegar al horizonte y en tierra firme, el verde de los montes marca un contraste colorido.
Este año, quiero participar en la conservación de tortugas. Ya que las grandes tortugas marinas (en este caso la especie Lepidochelis Olívacea) se encuentran en proceso de extinción y el lodge “El Almejal” en Bahía Solano, se ha comprometido a cuidar de los nidos de las tortugas y que las carreras por la vida, que deben realizar las tortugitas recién nacidas hacia el mar, no sea interrumpida por sus depredadores. Los huevos son recolectados en las playas y se llevan a nidos vigilados. Luego entre los meses de Septiembre y a mediados de Enero, cuando las tortugas salen del huevo, se les acompaña hasta el mar, evitando que sean presa de hombres o animales.
Bueno y por último, quiero resaltar el jacuzzi natural causado por la marea baja. Al retirarse el mar, se forman pozos de agua, llenos de minerales, que al calentarse con el sol, burbujean …. Qué buena manera de recuperarse luego de una noche de baile sin fin en Termales!… Definitivamente: Cambiar de año en Colombia es cosa dura …
Los invito a que disfruten esta inolvidable experiencia, es la mejor manera de empezar el año nuevo, consulta nuestra página y conoce nuestros mejores planes, diseñados con el sello único y exclusivo de viventura.
